El Estado en retirada

Economía 30 de agosto de 2017 Por Ricardo Caló
Pareciera ser la consigna del actual Gobierno nacional
Máquina de escribir Caló
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Luego de la promesa del “mejor equipo de los últimos 50 años”, los profundos cambios en el gabinete económico producidos en los meses recientes, no deja duda que es lo único que queda como objetivo fundamental.

Los niveles inflacionarios van a continuar afectando los ya demasiado golpeados bolsillos de la clase media argentina. Así lo reconoció el mismo Presidente del Banco Central al destacar que la meta del 17 % anual ha quedado lejana, como consecuencia de los futuros aumentos de tarifas de servicios a producirse con posterioridad a octubre.

A ello hay que agregar la “reforma tributaria” presentada, con bombos y platillos, por el ministro Dujovne, ante los referentes de la Unión Industrial Argentina. Reducción de un recurso propio de las provincias como “ingresos brutos” y eliminación del “impuesto al cheque” son, junto a la reducción del déficit fiscal, los pilares de la misma.

Eliminación de retenciones a la exportación de producciones primarias y minería, leyes de blanqueo de capitales (con modificaciones vía decreto para beneficio de familiares y amigos de funcionarios), endeudamiento externo, reducción del impuesto a la riqueza, eliminación de impuestos a productos suntuarios como autos y bebidas importadas, el avance sobre impuestos provinciales y otras medidas que vienen de arrastre, van delineando, con claridad, que de lo que se trata es de achicar el estado.

La desaparición de subsidios en los servicios públicos básicos, la derogación de las moratorias previsionales, la reducción de la medicación y prestaciones médicas de los jubilados, la eliminación de derechos a las personas con discapacidad, son solo algunos ejemplos de un retorno al “estado ausente” de los noventas.

La gran incógnita es: Qué nivel de estado puede garantizar la continuidad del contrato social? Si no se garantiza el acceso a derechos humanos básicos, que ciudadano tendrá interés en respetar las leyes?

Es un escenario que ya vivimos en nuestra república.

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